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Texto del Corán(Sura coránica)

SURA 114
LOS HOMBRES

En el nombre de Allah. Clemente, Misericordioso.

  1. Di: "Me refugio en el Señor de los hombres,

  2. el Rey de los hombres,

  3. el Dios de los hombres,

  4. del mal del del susurrador detractor,

  5. que susurra en el pecho de los hombres

  6. de los genios y de los hombres".

 

 

 

 

bismillahir raHmánir raHím

qul a 'údhu bi rabbin nas

malikin nas

iláhin nas

min SHarril uasuásil jannás

Al ladhi iuasuisu fi Sudúrin nas

minal yinnati uan nas

 

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comentario de un texto narrativo de navidad

Simboliza el sueño de la navidad, porque el dia de navidad es especial, y en el se puede soñar con un un mudo ideal, sin enfermedades , drogas, racismo,

peleas...porque aunque solo sea un sueño, es bonito sentirse feliz por un momento, olvidando la pura y cruda realidad. En el dia de navidad esto es posible,

aunque solo sea por un momento se puede soñar con un mundo perfecto, en el que el ser humano no destruya el mundo en el e que vive. Probablemente

despues te despirtes y te des cuenta de como es el mundo en realidad, pero ese  sueño te habrá hecho inmensamente feliz por un momento y te habrá hecho

sentirte bien contigo mismo  durante rato, y ya sólo por eso habrá merecido la pena.

texto narrativo de navidad(autor sudamericano: Guillermo Tribín Piedrahita)

UN SUEÑO DE NAVIDAD

   La noche tenía un Cielo brillante. Las estrellas habían salido en alegres grupos para iluminarlo y advertir y precisar ante los habitantes de la tierra que era la víspera de la Navidad, por lo que nadie podía tener amarguras, ni peleas, ni guerras. Se acercaba el Nacimiento de Jesús, la mejor noticia que el Mundo iba a recibir por los siglos de los siglos.
    Era, en cierta forma, el mensaje de paz que la Madre Naturaleza lanzaba, en una estación invernal, a un mundo convulsionado por las guerras, por los espíritus belicosos, por los hombres que habían olvidado que muy jóvenes, desde su nacimiento, habían creado un núcleo denominado Familia, que con el paso de los años se estaba desintegrando, con lo cual los grandes valores morales y éticos, dolorosamente, se escabullían.
    También ese Cielo tan preciosamente iluminado quería despertar la conciencia de tántos y tántos jóvenes -hombres y mujeres-  sumidos en la más tremenda oscuridad porque una vez, pese a las numerosas advertencias, ingresaron en el mundo de las drogas. Y a muchísimos les costaba salir luego de ellas. Y, generalmente, pasaban a convertirse en delincuentes porque su adicción les obligaba a matar o a robar.
    El Cielo quería con esa luminosidad indicar el camino para quienes son causantes de las grandes epidemias que, como el Sida, van extendiéndose por el mundo, y señalarles que, con mínimas precauciones, podían evitar su propagación y no seguir siendo la causa de miles y miles de muertes.
    Quería también el Cielo, rodeado de estrellas que se mantenían firmes y no eran fugaces, dar una luz de esperanza para  millones de personas víctimas del racismo y la xenofobia, por el color de su piel, por su procedencia, por su condición ecónomica débil, para que tuvieran un hálito de paz y pensaran que un día no muy lejano serían bien recibidos y desaparecerían todas las persecuciones, los malos y despectivos tratos, las mofas y podrían trabajar y establecerse en países que no eran los suyos para ayudar a crear riquezas y poder subsistir decorosamente.
    La víspera del Nacimiento del Niño Dios, un Cielo tan resplandeciente, pretendía indicar que todas las religiones eran igualmente respetables y que en nombre de ninguna de ellas se podía incitar al crimen, al terrorismo, a la violencia porque, precisamente Dios, creó al mundo para que la gente se entendiese mediante la palabra.
    Desde miles de kilómetros de distancia, el Cielo ofrecía a la vista un hermoso panorama, como queriendo decir que iban a desaparecer las desigualdades sociales; que los hombres y mujeres de buena voluntad contarían con los recursos indispensables para su supervivencia y que la pobreza y la miseria pasarían a ser elementos de un lejano pasado. Así se conseguiría que la felicidad fuera la norma general , que ya nadie pasaría hambre, que todos contarían con una vivienda digna, con eficientes sistemas de salud y de educación, sin prejuicios sociales ni discriminaciones.
    En fin, ese conglomerado de estrellas no se había asomado al Cielo para darle un simple colorido. No. En cada uno de sus reflejos luminosos traía un mensaje específico para que se acabaran las guerras; para que la familia volviera a ser  ese gran núcleo compacto donde predominase el diálogo,  como símbolo de unidad; para que desapareciesen las pandemias, causantes de tántas muertes; para que no hubiese nunca más las drogas malignas y se eliminaran para siempre las redes de narcotraficantes; para que el blanco, el negro, el amarillo y todas las razas convivieran pacíficamente ayudándose unas a otras;  para que todas las religiones se uniesen en un sólo objetivo de ser auténticas guías espirituales y, en su nombre, no volviesen a aparecer vientos bélicos; para que en todo el mundo las divergencias, las diferencias entre los seres humanos encontraran la solución mediante el diálogo.
    Todo esto lo soñé con una extrema felicidad, con el orgullo de pertenecer a una raza humana que había encontrado, sin vacilaciones, por fin, el camino amplio de la confraternización; el Cielo parecía decirme: "goza bien de esta noche, que a lo mejor nunca se repetirá. Pero cuando despiertes trata de convertirte en una adalid de las buenas  y nobles causas. Debes formar causa común con tu familia, con tus amigos, para que todos, como una sóla persona, procuren hacer el bien".
    Pero, desafortunadamente todo era un sueño. Tuve que despertar y encontrarme con  la realidad, con esa cruda realidad, que muchas veces, con gesto dolorido, remueve las entrañas ante tántos hechos dolorosos, tristes, injustos y amargos que se viven a diario  Durante la noche la lluvia y la nieve se habían entremezclado y el Cielo había estado permanentemente a oscuras. Mi mente había ideado un mundo digno. Un mundo construido para el ser humano. Un mundo, sin embargo, destruido por el propio ser humano, debido a su egoísmo, a no saber alejar de su corazón las malas obras y la cizaña y  por tener abierta su mente y su pensamiento para el mal  cerrándole todas sus puertas al bien.

               Guillermo Tribín Piedrahita  

texto lirico de navidad

Jesús, el dulce, viene... - Juan Ramón Jiménez

 
Jesús, el dulce, viene...
Las noches huelen a romero...
¡Oh, qué pureza tiene
la luna en el sendero!

Palacios, catedrales,
tienden la luz de sus cristales
insomnes en la sombra dura y fría...
Mas la celeste melodía
suena fuera...
Celeste primavera
que la nieve, al pasar, blanda, deshace,
y deja atrás eterna calma...

¡Señor del cielo, nace
esta vez en mi alma!

Comentario del texto lírico

jesus viene. Es en la época de primavera, en que la nieve cubre todo y se desace poco a poco, en una época en la que las luces  estan encendidas en los

palacios y catedrales, en una época de frias noches. El autor quiere que jesús, esta navidad  nazca en su alma, y le llene de gozo y felicidad. Es una época de

frío, dureza... que tiene la felicidad de la llegada de Jesús, porque Jesús nace todos los años en suestras almas y corazones.

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comentario simbolico de la Iliada

Este primer texto de la Iliada presenta el principio de esta historia, en macual  hubo una peste sobre los griegos, ya que Aquiiles se lo pidió a

los dioses, porque Agamenos le habia quitado  su concubina (Criseida, "chica de descanso");Agamenos pide a cam,bio otra chica , para

devolver a Criseida.  Aparecen personajes como Tetis, que es la madre de Aquiles, y que hace de intermediaria para hablar con los dioses.

Ulises (griego) devuelve a Criseida y la peste acaba.

Canto I de la Iliada

Canto I

Hubo una peste contra los aqueos realizada por Apolo.  

Agamenón no quería devolver a Criseida. Siguió la peste por 9

días. Al día 10 Aquiles sugirió consultar a un adivino. El adivino

dijo que la peste era por no devolver a Criseida.  Agamenón

acepta devolver a la joven a cambio de otra.  Agamenón quita la

 joven de Aquiles.  Aquiles pide a Tetis que hable con Júpiter

para que convenza a Agamenón de devolver a Briseida.  Ulises

entrega a Criseida y la peste termina.  Tetis fue con Júpiter a

cumplir el favor de su hijo y Júpiter aceptó.  Juno se enoja con

Júpiter.

Comentario simbolico

Como decía la profecia Jesús iba a nacer en Belen. Jesús simboliza a Dios echo hombre. Jesús al ser

Dios en persona sirve de ejemplo para todos hombres y mujeres de la tierra. De esta manera para el

resto de los años a lo largo de la historia, despues de la muerte de Cristo, todas las personas s

eguimos su ejemplo, y nos mantenemos unidos a Dios. Su nacimiento ademas, se produce, por propia

voluntad, desde la pobreza, una vez más como ejemplo en el mundo; porque podria haber nacido

rodeado de todo, de riqueza,y tener un nacimiento bonito y digno de Dios, pero no, el nace en un

pesebre, dando ejemplo. El dijo: "los ultimos seran los primeros, y el es el primero que nace desde la

pobreza, la humildad, y todo esto dando esperanza.

El nacimiento de Jesus

En aquel tiempo Augusto César (Octavio) ordenó un censo para ser realizado a toda la gente y para esto era requerido que todos fueran a la ciudad o al pueblo de sus propias familias, para registrar las contribuciones impuestas por los Romanos. José, siendo de la casa y linaje de David tenía que ir desde Nazareth en Galilea a Belén en Judea, cerca de 6 millas de Jerusalén. María fue con él montada en burro. Era un viaje de tres o cuatro días. En lugar de estar en su casa en relativa comodidad, Ella fue, porque el tiempo del nacimiento de su niño estaba cerca, y la profecía era que el Mesías iba a nacer en Belén.

Caía la tarde cuando llegaron y no había habitación para Ellos en la posada (que probablemente no era una posada tal como nosotros conocemos, sino una casa adecuada para viajeros). Por un instante Ella estuvo preocupada y preguntándose por qué la Gran Ley no había provisto una habitación, sabiendo que Ella iba a estar allí, pero instantáneamente se relajó, recordando que debía permanecer armoniosa. José fue y encontró un lugar en un establo, una cueva en la ladera de la montaña. En ese tiempo, las viviendas y los establos estaban a menudo situados en cuevas en conexión unas con otras. María había estado renuente y prefería estar en casa, ya que el escenario no habría sido el adecuado para que la misión de Jesús pudiera comenzar. Sin embargo, Ella voluntariamente pasó esas privaciones para realizar la profecía porque había sido profetizado que el niño Cristo nacería en Belén, por ello fue con José.

Era cerca del ocaso cuando entraron a la cueva. Se dice que José fue a buscar una partera y encontró a una mujer mayor, hebrea, que era de Jerusalén. Ellos estuvieron en la cueva después del ocaso. Cuando entraron, vieron que el lugar estaba lleno de luz. Era tan intensa que no podían ver, era más brillante que el Sol. Jesús nació cerca de la medianoche. Durante todo el alumbramiento el lugar estaba lleno de incandescente luz. Luego decreció y pudieron ver a María con el niño en sus brazos lactando. La partera estaba muy agradecida por tener el privilegio de ser testigo. Dio alabanzas y gracias, y fue curada de una larga enfermedad por tocar al niño.

Esto muestra cómo la acción del Cristo, del cual Jesús era un foco, comenzaba entonces y actuaba antes de que viniera  la acción consciente a través del cuerpo físico. Se puede  actuar a tiempo sin la dirección externa de la persona ni teniendo el entendimiento ni aún el conocimiento de eso.

En el momento del nacimiento de Jesús, un Ángel apareció a los pastores que atendían  sus rebaños en los campos que estaban alrededor.   El ángel les dijo que en Belén, el pueblo de David, había nacido un Salvador, quien era el Cristo, y que ellos encontrarían al niño yaciendo en una cuna. Luego apareció con el Ángel una multitud de seres cantando sus alabanzas. “Gloria a Dios en las Alturas, y en la Tierra Paz a los Hombres de Buena Voluntad”. A ese coro, los pastores escucharon cantar alegres Hosannas de “Paz en la tierra, a los hombres de Buena Voluntad” Era realmente la celebración del “Festival de la Victoria del Cristo”, que había sido celebrada por muchas edades en los más elevados ámbitos por Aquellos Quienes habían logrado su liberación a través del esfuerzo individual. Era la radiación de Su alegría la que fue comunicada a los pastores por los Coros Angélicos. Por eso los coros que los pastores escucharon, no eran realmente por el nacimiento de Jesús, ya que la concepción habría sido estimada para que su nacimiento coincidiera con este regocijo anual en los niveles internos. Mientras uno comprende más y más el significado espiritual de la Navidad,  la experiencia en la conciencia de la propia unidad con Dios Padre, será hecha manifiesta.”Padre” significa el Creador de uno.

Cuando los Ángeles se fueron, los pastores viajaron a Belén para verlo. Encontraron a María, a José, y al bebé en la cuna. La cueva parecía un  templo para ellos, por la descarga de radiación hecha por  la presencia de los Seres Divinos. Después de haber visto el niño, ellos entendieron que el Ángel les había hablado refiriéndose a Él. Todo esto, fue manifestación de Dios. Apareció la estrella y fue vista sobre el establo, no solo por los pastores, sino también por otros en la posada. Vieron su brillante luz, y sintieron  las vibraciones, que les  generó un sentimiento de asombro.  Esta Estrella era del propio Ser Divino de Jesús, esto es, una radiación, una manifestación de Su Cristo Propio. Es la misma Estrella que los Reyes Magos vieron en sus países, y mediante la cual los Tres siguieron  al niño Cristo.

María y José conocieron  su misión y oraron para tener la fuerza para realizarla. Cuando Ellos vieron primeramente su inocente y vulnerable niño Divino, se arrodillaron en oración ya que debían velar por Él hasta que el pequeño cuerpo fuera fuerte y pudiera caminar, y hasta que la Divina memoria de su misión fuera anclada en Él. Examinaron el pequeño cuerpo  desde la cabeza hasta los pies, y encontraron que era perfecto como lo esperaban. Rezaron por eso y para que siguiera así, y que su cuerpo mental se mantuviera libre de todos los conceptos imperfectos del mundo exterior y que sus sentimientos fueran protegidos de toda discordia. José pensó que ellos estaban en la parte más delicada de la misión, y planearon donde establecerse mientras Jesús crecía.

En Belén, esa primera noche de la llegada de Jesús, mientras María le enrollaba sus finos cabellos dorados alrededor de sus dedos, Ella era conciente que sus ojos, los de Jesús, no podían aun enfocar las cosas de este mundo, pero reflejaban el reino desde donde El había venido. Maria era clarividente y podía ver aquello más allá de su visión común. La constancia de Maria en su vigilancia para mantener el patrón  Divino de Jesús, le otorgó un cuerpo físico con sus cuerpos internos acompañantes  que expresaban la perfección de la Presencia de Dios en su corriente de vida. 

 

El fue llamado Jesús, como el Arcángel Gabriel lo había dicho. De acuerdo a las costumbres judías, después del nacimiento de un hijo, la madre tenia que estar aislada por cuarenta días, y por ese periodo no podía ser admitida en el templo ni tomar parte en ninguna de las actividades. Cuarenta días después del nacimiento, lo llevaron al templo en Jerusalén para realizar los rituales acostumbrados, de acuerdo a la Ley de Moisés, y Jesús fue  consagrado. Mientras ellos estaban allí, un sacerdote llamado Simeón de Jerusalén, también  vino al templo. Había sido enviado al lugar por consejo Divino para ver al niño Jesús. Simeón, en su juventud, había rezado para ver al Mesías, y  le había sido revelado que Jesús lo sería. Cuando María vino muy feliz sosteniendo a Jesús en sus brazos, Simeón los vio dentro de  un pilar de Luz, con Ángeles guardianes alrededor de ellos. Esto lo alegró enormemente ya que era la culminación de su  búsqueda.  El reconoció al Niño Jesús  como el  Cristo, el Ser que el estaba buscando, y pidió en ellos las bendiciones de Dios. Después de esto entonces el vio que ya estaba listo para partir de este mundo en paz. En el templo, una respetada profetiza llamada Ana, también reconoció quien era el niño realmente.

No esta muy claro lo que sucedió, pero ellos debieron  haber  regresado a Belén. Existen varios escritos acerca de que los tres Reyes Magos siguieron la Estrella desde Jerusalén a Belén, y María dijo que ellos se habían establecido después del nacimiento de Jesús, imaginando que el niño crecería allí.

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